Restaurante con terraza a pie de pistas en La Molina
Durán Carasso presenta este restaurante con terraza muy soleada situado a pie de pistas en la estación de esquí de La Molina, dentro del centro comercial de la estación. Su ubicación es especialmente privilegiada, en uno de los puntos con mayor afluencia de visitantes durante la temporada de invierno y también muy concurrido en los meses de verano, cuando la montaña se llena de excursionistas, ciclistas y familias que disfrutan del entorno natural.
El establecimiento dispone de una capacidad aproximada para 75 comensales en el interior del restaurante y 30 comensales adicionales en su agradable terraza exterior. Este espacio exterior, orientado para aprovechar al máximo la luz natural, permite disfrutar de comidas o momentos de descanso al sol con unas vistas espectaculares al entorno de montaña.
Actualmente el restaurante se encuentra en pleno funcionamiento y cuenta con una clientela consolidada. La venta se realiza por jubilación de los propietarios, lo que abre una excelente oportunidad para continuar con una actividad ya establecida en una de las zonas más emblemáticas de la estación.
El local se encuentra en buenas condiciones de conservación y dispone de una cocina completamente equipada, lista para seguir trabajando desde el primer día. La superficie total construida es de 165 m², con aproximadamente 120 m² útiles, todos ellos situados en planta baja, lo que facilita tanto el acceso de clientes como el funcionamiento del negocio.
El espacio interior se distribuye en dos comedores diferenciados que permiten organizar el servicio de forma cómoda y versátil, adaptándose tanto a grupos como a clientes individuales. A esto se suma una terraza exterior especialmente soleada durante todo el año, un espacio muy valorado donde los clientes pueden disfrutar del ambiente de montaña tanto en los días de invierno como en los meses más cálidos.
Junto al restaurante se encuentra una zona de aparcamiento, un punto de carga para coches eléctricos y una zona de juegos infantiles, lo que convierte el entorno en un lugar muy cómodo y atractivo para familias y visitantes. Además, el establecimiento cuenta con una vista inmejorable hacia la Tosa de Alp, uno de los paisajes más característicos de la zona.
Existe la posibilidad de venta, traspaso o alquiler, ofreciendo distintas opciones para quienes deseen iniciar o continuar un proyecto gastronómico en un entorno privilegiado de alta montaña.



























